Reflexión semanal II
El corazón perfecto
Un día un joven se sitió en el centro de un poblado y proclamó que él poseía el corazón más hermoso de toda la comarca.
Una gran multitud se congregó a su alrededor y todos admiraron y confirmaron que su corazón era perfecto, pues no se observaban en él ni marcas ni rasguños.
Al verse admirado el joven, se sintió más orgulloso aún y con mayor fervor aseguró poseer el corazón más hermoso de todo el lugar. De pronto un anciano se acercó y dijo: -¿Por qué dice eso? Su corazón no es tan hermoso como el mío.
Sorprendidos, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas donde faltaban trozos y éstos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en el lugar, pues se veían bordes y aristas irregulares alrededor.
La gente de alrededor se sobrecogió:
-¿Cómo puede decir que su corazón es hermoso?
El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado, estalló en una sonora carcajada:
-Debes estar bromeando- dijo-Compara tu corazón con el mío…el mío es perfecto pero el tuyo no es más que un conjunto de cicatrices y dolor.
-Es cierto, -dijo el anciano- pero yo jamás me involucraría contigo. Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez, me han obsequiado con un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó vacío. Como las piezas no eran iguales, quedaron los bordes por los cuales, me alegro, porque al poseerlos me recuerdan el amor que hemos compartido.
El joven le observaba con expresión sombría, pero el anciano prosiguió:
- Hubo veces en las cuales entregué un trozo a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. De ahí quedaron los huecos, pero dar amor es arriesgar, y te aseguro, que no me arrepiento de ninguno de ellos porque, a pesar del dolor que esas heridas me producen, me recuerdan que los sigo amando y alimentan la esperanza de que algún día, tal vez, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso?
El joven permaneció en silencio. Gruesas lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, arrancó un pedazo de su joven y hermoso corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió con una amplia sonrisa, lo colocó en su corazón, arrancó un trozo del mismo, ya viejo y maltrecho y con él tapó la herida abierta del corazón de su nuevo amigo. La pieza se amoldó pero, al no ser piezas idénticas, se notaban los bordes
Ahora el corazón del joven no era perfecto, pero lucía más hermoso que nunca: el amor del anciano fluía en su interior.
Para reflexionar…
-¿Cómo está tu corazón? ¿Está perfecto o tiene ya cicatrices?
-¿Qué significa para ti amar?
-Madre Teresa de Calcuta decía: “amar de verdad duele”. ¿Crees q eso es real? ¿Qué significa?

Ya conocía este relato y de hecho lo he utilizado alguna vez como metafora para alguien.
Mi corazon tiene cicatrices, por supuesto. He sufrido desamor, dolor, tipos de amores diferentes. (el que no puede ser, el platonico, el pasional, el q ha perdido su naturalidad, etc.) Pocos, pero intensos.
Haces una pregunta complicada y profunda, difícil de responder a la ligera (y por cierto, también queremos saber tus respuestas…).
Sobre lo que pare mi significa amar, te diré que mi gran amor es la vida. Ella me ha traido a las personas que quiero de verdad, que son pocas, pero grandes por dentro. Ella me hace experimentar cosas maravillosas con todos mis sentidos (Aromas, imágenes, texturas, melodías y sonidos…).
Sobre lo de “Amar de verdad duele”. Si es verdad, pero depende de las situaciones. Ahora mismo yo vivo un amor de verdad, pero no me duele, es sereno y profundo. Sin embargo, a menudo el amor, por personas que queremos hace que nos duela lo que les pasa, o cuando amamos de una u otra manera y no somos correspondidos…
Esa cita no es una norma general, pero a menudo se cumple.
Bueno, no me extiendo más. Un abrazo, Asha.