Los Sonidos del Silencio

…y volver a escuchar los sonidos del silencio…

El mar. La mar (y un hombre)

Milán

Chaqueta azul marino con finas rayas en color blanco.
Chaleco de lana con cuello de pico en el mismo color que la prenda que lo cubría. Camisa blanca adornada con una corbata azul con pequeños motivos geométricos en amarillo.
Pantalón con la largura exacta. Ni un centímetro más ni unos menos, como quedaban antaño cuando el término “a medida” seguía teniendo sentido.
Al sentarse, dejaba ver unos calcetines azules (como todo en él. Reminiscencias de aquel modernismo de Darío o el eterno grito de anhelo) del mismo tono que sus zapatos.

Dos gafas de montura dorada, ninguna de las dos de sol. Unas puestas y las otras colocadas graciosamente en el bolsillo izquierdo superior de su chaqueta.

Muy poco pelo le envolvía un rostro afable, surcado de arrugas, adornado con unas pobladas cejas canosas. Una media sonrisa dibujada en un rostro sereno.

Tenía algo. No sé que. Quizás su vestimenta impecable, quizás su mirada amable, quizás sus ademanes aristocráticos. Y el vagón de tren, escenario ideal para Agatha Christie, sólo aumentaba la atmósfera de ese no sé que.

Y me dio por pensar que esa elegancia innata moría en aquella hoja amarillenta de libro del surrealismo que sostenía entre sus dedos. Me dio por pensar que esa galanura se tambalea al borde de la extinción incluso en Milán.

Asha

RSS 2.0 | Trackback | Comment

One Response to “El mar. La mar (y un hombre)”


  1. * Foto de Quino desde el tejado del Duomo de Milán

Leave a Reply

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>