Después de haber pasado un fin de semana de carnaval en Cádiz; después de haber recorrido la ciudad entera, de haber pasado dos días andando sin parar; después de haber sido abrazada en la caleta viendo la puesta de sol; después de haber comprendido lo que es el arte en la calle, y no solo el carnavalesco; después de casi haber muerto de frío esperando en una estación de tren de donde al final no salió ninguno…
Después de todo eso… Estoy viva. Y con el firme propósito de volver a escaparme entre sus calles.
Conocía Cádiz, pero me he dado cuenta de que todavía me queda mucho por ver. Una ciudad totalmente recomendable.
Tras pasar una semana de vacaciones en un lugar tranquilo, eso sí, estudiando.
Tras comprobar que, si pasan casi dos semanas sin abrir el correo electrónico, el spam te invade.
Tras envidiar enormemente a Nerta por pasar todo el fin de semana en Cádiz, tomando el sol en sus playas, y viendo a los pito risas, a la comparsa de Momo y a todos los demás por sus calles.
Tras plantearme seriamente huir de los libros para tirarme yo también cual larga soy en la arena de la playa.
Tras dormir 10 horas diarias, algo que hacía algo así como medio año que no hacía.
Tras eso y mucho más, mañana hay que volver a la rutina
Qué bella es la vida, un domingo por la noche cuando te percatas de que no tendrás que volver a madrugar hasta dentro de una semana.
Y con esto, reconozco que el motivo de esta entrada no es otro que manifestar mi alegría ante las vacaciones que se presentan y, por supuesto, infundir envidia
Sí, esas dos niñas sin preocupaciones más allá de no enfadar a papá y mamá somo las “escritoras” de este humilde blog.
Hay quien dice que Asha siempre sale con cara de mala leche en las fotos de su más tierna infancia… Ignorantes, por supuesto. En ella ya queda patente, a tan temprana edad, la mirada juiciosa y crítica (crítica constructiva, que conste) con la que observa el mundo.
En mi, sin embargo, se refleja la pose y fotogeneidad que caracteriza a la modelo que nunca seré. Ciegos cazatalentos… Seguro que es por ellos que estoy metida en una carrera que, aunque licenciatura, nadie ha oído hablar de ella, y agobiada por unos exámenes que jamás tendrás que hacer Ana Kournikova.
Me gusta pensar que los problemas que entonces me preocupaban no son más que tonterías que desde la perspectiva del tiempo nos hacen valorarlos con su verdadera importancia. Me gusta pensar eso porque me permite ver los problemas del día de hoy de otra manera.
Aunque hay inquietudes y problemas que nunca se van. Son esos los que conforman nuestro caracter y nuestro compromiso.
La infancia es, en muchos sentidos, la base de todo nuestra vida. Por eso quería enseñaros esta foto, para que nos conozcais un poquito mejor…
Ya están aquí, un año más los carnavales y un año más vienen cargados de risas, letras reivindicativas, músicas pegadizas, comparsas por doquier, chirigotas originales y arte, mucho arte.
Este año promete especial en muchos aspectos: nueva comparsa con muchas amigas en sus filas, un telón y un par de pancartas por hacer, una semanita de vacaciones que se presenta muy bien…
Para ir abriendo boca, os dejo un video de la presentación de la chirigota gaditana que ganó el año pasado: Los Juan Palomez
Los Juan Palomez
Y la letra, para los que no hablais andaluz :
Como guisa, guisa Juan Palomez… Tú no vea aquí como se come,
Aquí viene gente de categoría… y le ponemos sus comidas preferidas:
- A Farruquito le sugiero… flamenquin muy ligero.
- A la Teo pa que no se me despinte, un choco… en su tinte.
- A Manuel Chaves que de chorla tiene un poco… suprema… de coco.
- Y con el Fary tuve un día un numerito… porque quería que le pusiera bonito.
Como guisa, guisa Juan Palomez… y como come, como come, como come.
- A las Infantas nunca se les pasa… la típica torrija de la casa.
- Al tío de Bricomania con barbitas… manitas… con puntillitas.
- Y Jesulin me mete bulla el puñetero y yo le digo… ¡ya lo se! Te falta un huevo.
Como guisa, guisa Juan Palomez… y como come, como come como come.
- A Michael Jackson le quita el sueño… los pepinillos… de los pequeños.
- Nuria Bermúdez que es lo mas ordinario… almejas compartidas para varios.
- Y a Elsa Pataki yo le pondría el caqui mirando a la bahía (de Cádiz).
Como guisa, guisa Juan Palomez…como come, como come, como come.
Como mezcla la sal y el azúcar…y se parece al de las pipas Churruca
Araka la kana
Y cómo no, un video de la comparsa ganadora, obra maestra de Juan Carlos Aragón: Araka la Kana, culpable de que tarareara durante semanas su popurrí:
¡Ay gurí, que no me lo creo!,
¡ay gurí, que no me lo creo!,
si llego a saberlo antes de venir,
me quedo en Montevideo.
Y lo mismo:
Hoy, hoy, hoy, hoy.
Cambió la forma de esta comparsa triste ya su son.
Tan, tan, tan, tan.
También cambió otra vez de grupo el Aragón.
Quién, quién, quién, quién.
La vida que es una canción
sólo repetiría
lo que de alegría
me llevara yo.
Llegaron, llegaron, llegaron, llegaron
cantando al templo de Momo
que es un encanto,
Araka la Kana le brinda un canto
que se le hace al alma
y a su corazón.
Ay tierra que
sin ti jamás hubiera habido carnavales
en mi ciudad
sin ti jamás.
No hubiera nacido la murga compañera
la que nos da la vida y nos libera.
Cuando llega febrero
y se aparca el tiempo,
y sólo suena nuestra voz
que siempre grita…
Por el Río de la Plata,
como si fuera,
como si fuera,
la tacita, aaaah.
Y mira que casualidad
que nos hicieran tan iguales
será que nos unió el espíritu
de nuestros carnavales.
Será que eras como América
de revolucionaria.
Por eso se quedó pendiente
la victoria de los parias.
Y mira tú que estando lejos
lo cerquita que te siento.
No es que no te lleve conmigo
es que más no me cabes dentro.
Y desde el Uruguay
les confieso que no sólo
vine por Cai,
también tuvo la culpa
el dolor que en mi alma
dejara el amor
de aquella gaditana.
Suelo ser muy crítica con el cine español porque tiene esa curiosa habilidad de decepcionarme siempre (¿Soy la única que piensa que las películas de Almodóvar son infumables?). Pero hace tiempo que leí una serie de críticas favorables sobre “Los amantes del círculo polar” y, aunque no suelo prestar atención a las críticas de este cine porque suelen poner a la película en cuestión mucho mejor de lo resulta ser, en esta ocasión fue diferente y decidí darle una oportunidad a la película de Julio Medem.
Y me encantó.
Con un argumento sencillo y bello, un guión en el que destacan algunas reflexiones y una fotografía excelente (atención a los paisajes), esta historia de amor es, en definitiva, una gran película.
En contra sólo encuentro el final, quizás un poco predecible pero que, de ningún modo, estropea los 112 minutos que dura la película.
Si queréis saber más: los amantes del círculo polar, en Wikipedia
Mi valoración final: 8’5.
Tras pasar unas semanas un tanto agobiadas por los exámenes, empezamos las vacaciones de Navidad cogiendo fuerzas.
Hasta ayer mismo, un día antes de Nochebuena, no nos invadió ese espíritu navideño tan temible de estas fiestas y nos sentimos orgullosas de ello porque hemos logrado pasar las semanas o meses previos a la Navidad, apartadas de ese odioso consumismo que lo llena todo.
Todavía no nos hemos acercado a ver ni un solo Belén, en casa no hay más adornos que las postales navideñas sobre un mueble del salón, no hemos salido de compras, no hemos puesto villancicos y hemos comido sólo el turrón necesario. Pero ahora que tenemos tiempo para dedicar a la familia, a los preparativos de la cena de esta noche, a los adornos y demás florituras, nos tememos que todos estos meses previos se concentrarán en un solo fatídico día. O no. Ya veremos.
Como siempre que se aproximan estas fechas, aparecen multitud de campañas solidarias que nos animan a tomar conciencia de la realidad de miles de personas que malviven en situaciones muy distintas a las nuestras. Dentro de todas estas, nos ha agradado especialmente una campaña de Manos Unidas que se viene celebrando desde hace algunos años. Consiste en comprar una vela y encenderla en la ventana en Nochebuena. Un gesto muy sencillo que ilumina las calles con un poco de solidaridad.
Si podemos hacer alguna foto esta noche de las calles, iluminadas por esa sencilla luz, de la pequeña aldea donde nos vamos a reunir la familia para cenar, las subiremos a los Sonidos del Silencio para que veáis el resultado.
Esperamos que paséis una agradable Navidad rodeados de las personas a las que amáis y, puesto que nos vamos de viaje y pasaremos casi todas las vacaciones sin Internet, os deseamos ya un feliz año 2008 (a no ser que un amable lector de este humilde blog nos explique como programar entradas y podamos felicitaros en nuevo año a su debido tiempo)
“Me fui a los bosques porqué quería vivir sin prisa. Quería vivir intensamente y sorberle todo su jugo a la vida. Dejar a un lado todo lo que no era la vida. Para no descubrir, a la hora de mi muerte, que no había vivido.”
El club de los Poetas Muertos.
Quiero vivir…Que me deje de dar miedo la velocidad con la que pasa el tiempo.
Que no se me pierda ni uno solo de los detalles que conforman mi vida.Y quiero recordar cada uno de esos detalles…
Por eso escribo; para recordar, compartir y volver a vivir…
Ella me vio nacer aunque posiblemente no lo recuerde.
Ella es mi compañera de juegos, mi protectora.
Es mi más intima amiga, mi confidente.
¿Cuántas noches hablábamos hasta altas horas de la noche? ¿Y cuántas nos echamos en falta cuando nos separaron de habitación?
Ella, la mayor, aunque no lo parezca, a la que siempre dejaban a mi cargo (cuida de ella tú, que eres más responsable)
Ella, la alegría personificada, la adolescente alocada que fue (¿o sigue siendo?), la joven comprometida, la amiga incondicional, la hermana perfecta.
Ella, la que ha empezado la carrera lejos del hogar familiar. A la que tengo que encubrir en casa tras hablar horas y horas con ella (tantas y tantas preguntas y cuestionarios maternos que tengo que eludir)
Ella, a la que echo de menos todos los días.
Ella es Nerta.
Y ella es la nueva escritora de Los Sonidos del Silencio.
Me envía la genial Bruma un meme que, aunque con retraso, obedientemente voy a responder.
En esta ocasión se trata de poner una imagen de mi fondo de escritorio actual. Y aquí la tenéis.
Se trata de una fotografía de uno de los lugares más maravillosos en los que he estado y que tuve el gusto de conocer este verano: el lago de Brienz, en Suiza.
La foto ha perdido muchísima calidad por subirla con el programa inadecuado y, seamos sinceros, por mi bajo conocimiento de programas fotográficos.
Algún día subiré la foto original para que se vea con todo su explendor.
El testigo puede recojerlo quien quiera.
Sois libres de mostrarnos un poquito de vuestro mundo ;).